DÍA 17
Así como nos gusta, y con sumo placer, pasamos 4 o 5 horas en un museo, no nos olvidemos que somos mujeres…y podemos pasar la misma cantidad de horas…. mirando vidrieras….
Y eso fue lo que hicimos este día 17, después de desayunar y comprobar por 2° día consecutivo, que les cuesta vernos porque tardan un montón en traernos el café y las tostadas (eso que el primer día me encargué de hacer conocer mi desagrado en estas situaciones a una de las chicas que atiende en el desayunador, cosa que creí iba a quedar registrada para el día siguiente, si ya sé puedo ser desagradable cuando quiero), emprendidos nuestro recorrido diario a King Cross (siempre hay una razón para ir… y a veces hasta 2) sacamos el pase del día, pero como buenas turistas queríamos viajar en el tradicional colectivo rojo de 2 pisos… yo me sentía en Quilmes, los números de los colectivos eran el 98, 159 y para ir a Harrods debíamos tomar el 10 (Avellanedaaaaaaa) lo loco de esto es que no hay que mirar los colores de los colectivos (son todos rojos), sino los números y si te da impresión ver los conductores del otro lado, (sigo pensando que con tal de ser diferentes hacen cualquier cosa, hasta manejar del lado equivocado, que tipos jodidos que son), mientras caminas, verlos ir del otro lado de la calle y en el 2° piso (me parece que los que manejamos lo sufrimos más) es desesperante por momentos decis “se nos viene de frente”… (Betty es demasiado educada, para mi es “estos pelot….. están del otro lado).
Ah, pero antes me había olvidado que fuimos hasta la British Library , (no es la librería… es la biblioteca!!!) para ver como era la visita guiada en inglés, si recorríamos toda La Biblioteca la iba a hacer aunque no comprendiera todo lo que me dijeran, (no me tiene en cuenta como traductora, con mamita le iba a quedar todo tan claro…) pero era más de contar la historia, iba a descartar la idea…y así fue…. no entrábamos a los sectores, por lo que como llegamos nos fuimos.
Íbamos a ir a un negocio de papeles que le interesaba a Pety, realmente un lugar único con unos papeles extraordinarios y de muchas partes, ahí Pety estaba en sus anchas y compró algunos de ellos muy lindos (me salieron un huevo), los que fuimos a dejar antes de partir a nuestro día de Shopping.
Bueno, llegamos a Harrods (no me acuerdo si comenté, que en las ciudades que visitamos se puede viajar en los medios de transporte con perros), ya al cruzar se veía que había “un poco de gente”, pero al entrar… Dios… 3 millones de personas recorriendo los creo que 5 pisos (5 pisos y un subsuelo) que están dedicados a los diferentes rubros y cuentan con las marcas más famosas… ya hay parte de un piso dedicado a las Navidades… pero como si fuera mañana navidad, de todo… y aparte como dividida por sectores Navidad blanca, rosa, colorida… obviamente… espectacular…
También hay un sector bastante grande dedicado a las mascotas: collares, sillones hasta de cuero, ropa… bueno imagínense el delirio de ese piso… (igual fue muy gracioso en Paris, ver… un día que llovía una mujer sacando de su cartera su capa de lluvia y la capa de lluvia del perro…)
Hay un sector de Porcelanas, que uno no puede después, de ninguna manera comer en los platos que tiene en su casa, y a los que teníamos miedo hasta de mirar fijo, porque si rompes un platito no sé si te alcanza el sueldo de un año para pagarlo… (Además cuando entras a la tienda, no podes llevar la mochila en la espalda, tenes que llevarla en el brazo como si fuera una cartera... “una dama nunca lleva nada colgado ni del hombro ni de la espalda…” no me quiero imaginar los comentarios de Pato cuando lea esto…).
Íbamos caminando “vidrieras mirando“ (diría Heleno…. esta denominación a este cantante pelado, declama a gritos mi edad!!!!!) cuando Pety ve a una mujer con una bolsita de “Ladureé”, ¿se acuerdan de los macarrones parisinos?, se tiró desesperada a la mujer a preguntarle donde lo había comprado y ahí nos olvidamos las vidrieras y nos acordamos del estómago (tan dejado de lado en este viaje)… empezamos a bajar las escaleras mecánicas, mientras una cantante lírica asomada a una ventana de las escaleras mecánicas cantaba “Oh, sole mío!!!!!” (Las escaleras mecánicas decoradas al estilo egipcio, en Harrods cada zona de escaleras está decorada de una forma diferente), llegamos abajo donde estaba el sector comida dividido por categorías… habría un millón de personas… en ese quilombo, elegías el sándwich, te lo empaquetaban y tenías que irte con tu sándwich a pagarlo… en eso envidio la educación que tienen de no irse sin pagar, porque nadie controlaba nada… (esa es la opinión de Betty, por todos lados hay carteles que dicen “CCCTV operando” son las cámaras, el Gran Hermano existe!!!).
Salimos y nos fuimos al Hyde Park a almorzar con nuestros inseparables mates, (en realidad no fue tan fácil, porque primero tuvimos que descubrir que a Ladureé se llegaba por afuera de la tienda, encontrar el local, comprar LOS MACARRONES, pagarlos y salir), el Hyde Park es gigantesco, de libre acceso… un lugar para andar en bici, a caballo, correr, pasear a los perros (vimos perros con un dispositivo en el collar que supongo que será para rastrearlos)… tiene un laguito en el medio… asientos y También hay reposeras que te alquilan por hora. El día estaba horrible así que comimos bastante rápido y nos fuimos a la otra etapa del Shopping (en Harrods, no habíamos podido comprar nada…) íbamos a caminar por la Av. Oxford , con 3 millones de negocios y 9 millones de personas… (Nosotras catalogamos esta zona como el Eleven… el Once nuestro brutos, al final no saben nada…) entramos a un tipo Falabella con prendas a 2, 3 ó 4 libras…obviamente que espantosas (¿cuándo lo barato es lindo?)
Salimos espantadas y pisadas de ahí y miramos en un negocio de ropa muy lindo que Pety se compró una camisola espectacular…
Seguimos caminando para comprarle el GPS a Marina, pero el vendedor (olvidate que alguien “intente siquiera” entenderte si no hablás inglés, te hacen gestitos con la cabeza que no entienden, se dan vuelta y chau… terminó… Pety le preguntó algo, pero me dijo que no se podía usar en La Argentina , dejándome con la impresión que no había puesto demasiado voluntad.. eso me hizo pensar por 1° vez una frase que confirmé con creces al otro día , mi sabia frase dice…SIC…y parafraseándome a mi misma…”Qué linda Inglaterra, lástima que está llena de ingleses”…
Llegaba la hora del Starbuck del día, después vuelta a tomar el colectivo… ahí en un simple análisis de la composición demográfica del colectivo , pude comprobar que pasa en Londres…. en 4 asientos dobles del final del colectivo estaba, una inglesa… se notaba elegante… arreglada…cara de “qué olor a mierda”…, al lado y adelantes 3 mujeres negras, una encima con un bebé negro ( todos sabemos q algo peor q un negro es….un negro bebé), atrás de la inglesa 2 musulmanes…. a su derecha 4 orientales y adelante 2 sudacas (nosotras… obvio) les puedo asegurar, que la inglesa, que miré atentamente todo el viaje, miraba de reojo a sus “compañeros” de viaje y sin entender inglés les aseguro… que se preguntaba que había pasado en su Inglaterra querida… (de tanto invadir territorios y tener colonias ahora todos los colonizados se sienten ingleses).
¿Esto saben como termina??? Es Tesco (la cadena de súpers de acá) y nosotras comprando la cena… pero no le pagás a un cajero, te atendés sola en una maquina, dejo que Pety se lo cuente y me voy a bañar…
Bueno, el procedimiento es el siguiente, uno busca en las góndolas lo que quiere, (hasta ahora como en casa), hace una fila para la pagar, (hasta ahora como en casa), le llega su turno, (hasta ahora como en casa), no hay cajeras uno busca la caja vacía, (Esto en casa no pasa), toma cada uno de los productos y los pasa por el lector de barras (como en casa cuando queres saber el precio de un producto pero acá es para pagar), pero cuando termina de pasar los productos por el lector de barras empieza el problema, porque uo supone que llega el momento de pagar, pero… como uno no puso los productos sobre un lugar específico la máquina no sabe si vas a comprar algo o si le estás tomando el pelo, entonces te caga…. (como el Excel, siempre te caga), en ese momento viene un empleado (que por lo general es indio) y te hace señas (porque tampoco sabe mucho de ingles) que pongas las cosas sobre el lugar que la máquina tiene, luego de eso hay que pagar…. Entonces la máquina te pregunta como queres pagar, con tarjeta, en efectivo, en especies… (por las dudas siempre llevamos efectivo o tarjeta), te pregunta si vas a necesitar una bolsa, y te da el vuelto y el ticket de lo que compraste… ¿los agoté?... me alegro que así sea, porque es también como terminamos nosotras después de esta compra. Igual si creían que ya habíamos aprendido como funciona el Tescco….
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