3° DÍA
Y…al final llegó
Luego de un desayuno, que ahora comparándolo con el de Venecia lo calificaría de “miserable”; fuimos hasta La Termini , allí tomamos el colectivo 910 que nos llevó a La Villa Borghese , la villa pertenecía a la Flia. Borghese y consta de un predio que tiene aproximadamente tiene 5 ó 6 manzanas (calculamos nosotras) de jardín y fuentes que se entrelazan entre si. Al costado de ese paraíso se halla la mansión donde en la actualidad se encuentra el Museo. Para ingresar al museo hay que tener reserva con anticipación, porque se tiene un tiempo limitado de recorrido (2 hs.) e ingresa un número reducido de personas. Las empleadas lo primero que decían (con cara de “ahora te cago…”) era “¿tiene reserva?”. Nosotras habíamos reservado vía Martín (amigo de Pety que vive ahora en España) para evitar llamar larga distancia (digo esto para que vean que lo de “ser ratas” es, para nosotras, una forma de vida… (E 10,50).
Nos acreditamos y como era temprano caminamos por el parque un largo rato, los jardines están abiertos libremente a la gente (como si fueran los parques de Palermo) que lo usa para caminar, correr y pasear perros, ahí ví una “Dynita” que, por supuesto, no era tan linda como la mía…
También había un especie de trencito para llevarte a recorrer la villa, que nosotras no utilizamos porque somos “gente de caminar”…
Cuando llegó la hora, contratamos la audi-guía (E 5) que recomendamos fervientemente, porque es muy buena y te da mucha información, especialmente para gente, como yo, neófita en el tema de pintura (Pety es muy culta…o por lo menos… lo aparenta) y fundamentalmente nos gusta la pintura más allá que sea: barroco, renacimiento o bizantino.
El recorrido es espectacular… las obras… únicas… se destaca los cuadros de Caravaggio (le compré mini postales a las Adrianas ,profes de Plástica, sabiendo que disfrutarían muchísimo de visitar este museo, por ahora , yo disfruté por ellas, y si al entrar a una Iglesia que uno no conoce hay que pedir 3 deseos (diría mi mamá…) yo a cada Museo que no conocía también lo hice, deseando que todas mis amigas sensibles y cultas tengan, como yo, la suerte de poder realizar estos recorridos…) y las esculturas de Bernini……NO SE PUEDE CREER lo que son esas esculturas, pura expresión y sentimientos….realmente es un privilegio ver esto…
Compramos algunos señaladores (en Europa, no se puede comprar otra cosa… hasta los llaveros de mierda cuestan 3 euros) y nos fuimos extasiadas de tanto arte…
Tomamos el colectivo de vuelta hasta La Termini y ahí hicimos el “City-Tour” “OPEN 110” (E 15) que es una cagada comercial, pero te da un pantallazo de la ciudad con un toque de información, que viene bien…el boleto te habilita para usarlo por 24 hs. y te podes bajar y subir en las distintas paradas (como el de Bs. As., tampoco… nada raro)
Retornamos a La Termini y nos tomamos el subte hasta el Coliseo, porque íbamos a ir al Foro Romano, aparte, por una cuestión de cábala todos los días fuimos al Coliseo (a pesar que lo filmé como 100 veces, como era cuando filmaba “al revés” no lo debo tener registrado…)
Allí almorzamos… una “Pizza sándwich” con queso y hongos (E 5) y agua de nuestro termo, al sacar el termo con el agua, se para una chica y dice “¿parla español?”, era una argentina que cuando vio el termo supo que éramos de allá. No saben la intriga y extrañeza que produce el termo (el mate no tanto…) cuando lo sacamos nos miran con rareza, miedo, espanto y hasta admiración (estamos pensando en poner un negocio para venderlos…. la verdad que yo pensé que era usado en otros lados también…). Nuestra “argentina del día” así venimos… un argentino por día, nos mangueó agua, habló a 2000 por hora, nos dijo que venía por 2 días (no sabemos de donde) y, al lado del Foro, nos preguntó donde estaba… así como llegó se fue…
Terminamos de almorzar y nos fuimos hasta el Foro donde nuestro amado Roma pass, nos dio la entrada gratuita, el Foro es impresionante (sé que me la paso usando esa palabra, pero todo es impresionante…), ver esos restos de columnas, edificios, donde uno se imagina el resto es… indescriptible (epa usé otra…)… caminamos sin parar, más que algunas veces para tomar agua, 3 hs. y media…. parábamos y nuestras piernas seguían avanzando por la fuerza de la inercia…
Cuando lo recorrimos íntegramente, salimos, nos compramos una fruta (no quiero decir que era una banana, porque no va a faltar el comentario ordinario y fuera de lugar…) (E 1,50) y aprovechamos para descansar…
Ahí nos tomamos otra vez, el “ Open 110” y nos fuimos otra vez a Piazza Spagna , hicimos una recorrida más rápida por Vía Condotti y Vía Corso , donde yo intenté hacer uso de lo aprendido sobre diseñadores famosos el día anterior, no actué con extrañeza ante el nombre de algunos, repetí con naturalidad: “Salvatore Ferragamo” , “Roberto Caballi”, “Max Mara” ( mentira!!! No pude repetirlos, para escribirlos tuve que preguntarle a Pety…)
Ya estábamos m u e r t a s, así que tomamos el subte hasta la estación Manzoni (la más cerca del Hotel)
Compramos de nuestra amiga, la de la fiambrería, el queso favorito, agua, y un pan que nos recomendó, un poco ofendida cuando le dijimos que queríamos uno más blando que el del día anterior (9,20)
Así terminó nuestro día…
No hay comentarios:
Publicar un comentario